Uso de guías basadas en evidencia reduce el tratamiento con yodo radioactivo en pacientes con cáncer de tiroides de bajo riesgo


Sacks W, Meiyi Wong R, Bresee C, Braunstein. THYROID 2015; 25: 377-385. Objetivo: Determinar si existe alguna relación entre la introducción de la guía basada en la evidencia para el uso de 131 I en Cáncer diferenciado de tiroides y el uso del mismo en el Cedars-Sinaí Medical Center (CSMC); además de comparar la aplicación del 131I en el CSMS con lo administrado a nivel de Norte América. Métodos: Revisión de la base de datos de Centro de Cáncer de Tiroides (CCT) del CSMC, donde se encuentra concentrada la información demográfica, patológica, de imagen y terapéutica de los pacientes co cáncer de tiroides, Se incluyeron a los pacientes sometidos a tiroidectomía total, del 2009 al 2012, con el diagnóstico de cáncer papilar o folicular de tiroides, clasificados según la sexta edición del TNM publicada en 2002. Para determinar si los pacientes recibieron dosis ablativa de 131 I se revisaron sus expedientes, y en los casos en donde no se encontró esta información se le dio seguimiento con su endocrinólogo. Desenlaces: Indicación adecuada de la dosis de 131 según lo recomendado por CSMC o las guías de la American Thyroid Association (ATA), Sobrevida libre de enfermedad en pacientes con y son dosis de 131 I. La recurrencia se definió como la presencia de enfermedad clínica, por imagen o en pieza patológica 6 meses después de la tiroidectomía, o niveles positivos de tiroglobulina (TG) o anticuerpos contra TG a los 6 meses o 3 años después de la dosis ablativa de 131 I, respectivamente. La administración del i131 I del CSMC se comparó con lo reportado en National Cancer Database (NCDB) Resultados: Fueron identificados 444 pacientes, con un seguimiento promedio de 0.8 años ( 0-3.7), 423 pacientes tuvieron cáncer papilar (95%), 290 (65%) en estadio I. Las mujeres representaron el 74 % de la población, con una edad promedio de 48 años y el tamaño promedio del tumor fue de 1.4 cm. La indicación adecuada fue del 83% en 2009 y aumentó al 97% en el 2012. Durante el seguimiento el 100% de los pacientes en estadios I-III que no recibieron 131 I permanecieron libres de enfermedad. Los pacientes en estadio I que recibieron 131 I tuvieron mas recurrencia de la enfermedad ( estadísticamente significativa) , el resto de grupos por tener un pequeño número de pacientes no alcanzaron diferencia estadísticamente significativa. Sin embargo esta diferencia se puede explicar porque los pacientes con enfermedad extensa en ganglios linfáticos, sobretodo del compartimento lateral, fueron tratados mas frecuentemente con 131I que los pacientes con enfermedad limitada a tiroides o LN de compartimento central. Tabla. Indicación de 131I comparación en el 1998-2011 entre CSMC y NCDB Año CSMC porcentaje de Indicación 131 I NCDM porcentaje de Indicación 131 I 1998 61.3 52.7 1999 75.8 51.4 2000 54.9 52.4 2001 59.7 52.0 2002 60.0 52.8 2003 73.3 57.6 2004 71.8 58.8 2005 55.4 59.2 2006 63.6 59.9 2007 63.9 60.7 2008 36.5 59.4 2009 51.3 58.3 2010 41.7 56.4 2011 39.0 52.8 Esta reducción fue mayor en el estadio I, pasó del 47.8% al 19.5% en el CSMC comparado con 51% al 47 % en NCDB. Conclusión: El implementar, difundir y solicializar las Guías basadas en la Evidencia para el uso del 131 I en el Cáncer diferenciado de tiroides modifica la práctica clínica de los médicos encargados en atender a estos pacientes. Comentario: Este interesante trabajo refleja la influencia que puede tener el desarrollo, implementación y socalización de Guías de practica clínica basadas en evidencia, lograron modificar la indicación del 131 I en pacientes con Ca de tiroides, sobretodo en el estadio I en donde disminuyeron un 60% su administración. Por otro lado este trabajo no tiene el poder suficiente para comparar la recurrencia de enfermedad en pacientes que recibieron 131 I y los que no, por el tiempo tan corto de seguimiento, la seleccón arbitraria de los pacientes y ser una revision de base de datos. Dr. José Roberto Gómez Cruz
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